Assassin’s
Creed Valhalla es la nueva entrega de Assassin’s Creed de Ubisoft, la saga de
acción y aventuras en mundo abierto más famosa de la desarrolladora de
videojuegos. En esta ocasión, y siguiendo con los toques RPG de las últimas
entregas, viajaremos al siglo IX después de Cristo, llegando a una Gran Bretaña
invadida por vikingos.
Invadir,
conquistar y derrocar
Assassin’s
Creed Valhalla nos traslada a un periodo histórico especialmente convulso.
Llevándonos a una Gran Bretaña sumida en el caos por las invasiones vikingas,
encarnaremos a Eivor, un vikingo que liderará a su clan para este tipo de
incursiones. Nuestra misión, más allá de saquear, será la de crear un nuevo hogar
para nuestro pueblo en Inglaterra, usando tanto el hacha como la diplomacia,
ayudando a crear alianzas y nuevos aliados a lo largo de nuestra aventura, todo
ello mientras derrocamos y ponemos reyes. El título no se olvida de la
mitología nórdica, un factor esencial teniendo en cuenta el folclore que
arrastra esta particular cultura.
Ser vikingo
no es fácil pero sí muy divertido
En
Assassin’s Creed Valhalla tenemos un sistema de combate similar al de otras
entregas anteriores, con especial énfasis en la crudeza de nuestros movimiento
y ejecuciones, contando con la vuelta del escudo como herramienta de
protección. Pero más allá de combatir contra los británicos por un mundo
abierto gigantesco, podemos hacer crecer nuestro asentamiento, recogiendo recursos
o saqueando monasterios, pequeños campamentos costeros o pueblos vecinos. Con
nuevas mecánicas de sigilo clásicas, encontraremos también misiones secundarias
muy trabajadas, secretos por doquier y una gran cantidad de contenido por
descubrir y desbloquear. Eivor, nuestro personaje principal, irá progresando a
lo largo de su aventura, con un árbol de habilidades que iremos ajustando y
descubriendo a nuestro antojo y estilo de juego.